Se inaugura la posada Mucuchá en Mucuchachí

Publicamos a continuación un texto de Carolyn Chuong, estudiante graduada de la Brown University (Rhode Island, Estados Unidos), titular de una beca Fulbright, que actualmente enseña inglés en Mérida y trabaja como voluntaria en la Fundación Programa Andes Tropicales. Carolyn acompañó un equipo del PAT a la inauguración de la Mucuposada Mucuchá, en Mucuchachí. Esto es su reportaje.

Mucuchachí

Mucuchachí, uno de los Pueblos del Sur

He aquí un trabalengua para usted. Estuvé viajando recientemente al pueblo de Mucuchachí para la inauguración de la Mucuposada Mucuchá. Acompañé el personal de la Fundación Programa Andes Tropicales (PAT) en la cual estoy haciendo trabajo voluntario. Ubicada en Mérida, Andes Tropicales promueve el turismo de base comunitaria en varias zonas rurales de Venezuela y desarrolla con los moradores locales una infraestructura turística. La palabra mucu significa “lugar” en la lengua indígena de la región, y las Mucuposadas son posadas que pertenecen a familias de los Andes y son manejadas por ellas.

El grupo que iba a Mucuchachí comprendía unas diez personas: miembros del equipo de Andes Tropicales, una periodista, un fotógrafo, personas de los pueblos circundantes que planeaban abrir su propia mucuposada y un niño inquieto de 5 años llamado Sebastián. Salimos de Mérida temprano en la mañana y viajamos en un vehículo 4×4 por una carretera estrecha y ventosa, a veces con neblina y algo de lluvia. En un momento dado, las curvas eran demasiadas para el joven Sebastián, quien susurró “No me siento bien” antes de vomitar en un lado de la carretera.

Cálida bienvenida

La Mucuposada Mucuchá, en Mucuchachí (Venezuela)

La Mucuposada Mucuchá

Cuando llegamos a Mucuchachí luego de cinco horas de camino, los dueños de la Mucuposada, Omero e Iraida, nos dieron una cálida bienvenida y nos sirvieron un almuerzo hecho de sopa de gallina, yuca y queso casero. Personas de la comunidad empezaron a aproximarse, echándose unos a otros los últimos cuentos. Alguien también preparó birúz, una bebida tradicional hecha con maíz tostado y molido. ¿A qué sabe? Tan solo cierre sus ojos e intente imaginar el sabor de cotufas líquidas…

Cuando la ceremonia de inauguración empezó, la posada estaba llena de gente. Desde hace más de un año, la pareja propietaria trabajó sin parar, con muchas manos amigas, para renovar su casa. En las palabras de Omero e Iraida, se hizo evidente para los presentes su agradecimiento a todas las personas que los ayudaron. Una vez terminada la ceremonia, aparecieron las cervezas y sonó la salsa. Pasamos el resto de la noche bailando en la posada—o más bien, en mi caso, ¡intentando bailar!

Antiguos caminos

Omero e Iraida, dueños de la posada

Omero e Iraida, dueños de la posada

La posada Mucuchá es la octava que se abre en la región, y algunas más están proyectadas para un futuro cercano. En los Pueblos del Sur, las comunidades siempre se conectaron entre ellas por antiguos caminos. Ahora, con la red de mucuposadas, los turistas disponen del alojamiento necesario para visitar la región. Pueden movilizarse de un lugar a otro por los senderos y caminos, bien sea a pie, en bicicleta de montaña o a caballo. Las comunidades locales participan activamente en la nueva actividad, al suministrar a los visitantes los servicios de comida, alojamiento y guiatura.

En este proceso, reciben el apoyo de microcréditos financiados por la Unión Europea y manejados por Andes Tropicales. A los cuatro años, los préstamos deben estar reembolsados y las comunidades deberían ser capaces de seguir adelante con sus proyectos de manera autónoma. La Fundación PAT ya llevó a cabo varios proyectos exitosos en otras partes de Venezuela y, hoy en día, aquellas comunidades son autónomas.

Emprender uno de los viajes, explorar los caminos y pasar la noche en una mucuposada es una oportunidad única de conocer mejor la cultura de la Venezuela tradicional y apoyar un turismo que beneficia directamente a las comunidades locales.

Fotos: Carolyn Chuong

Carolyn Chuong

Carolyn Chuong, voluntaria en el PAT

Sembrando sostenibilidad…

Naciente de agua reforestada

El proyecto de turismo de base comunitaria que se está desarrollando en los Pueblos del Sur, tiene una visión sostenible. El turismo que practicamos es un turismo de bajo impacto donde además la utilización de los recursos debe hacerse de la manera más razonable y eficiente posible para asegurar su preservación en el futuro. Para ello se hace evidente la necesidad de crear conciencia sobre la importancia de los recursos naturales en las comunidades, además de acciones, como campañas de reforestación, que permitan la retribución de estos recursos al ambiente de donde son extraídos.

Mucuposada Samaipat

Las construcciones tradicionales andinas se caracterizan por un elevado uso de madera, utilizada en columnas, techos y mobiliario como: camas, sillas, mesas, entre otros. Conscientes de ello, la Fundación Programa Andes Tropicales ha motivado a los miembros de la cooperativa Mucusur, dueños de microempresas, para la siembra de árboles en sus comunidades, retribuyendo así de alguna manera los recursos utilizados en la remodelación y construcción de los servicios de alojamiento y alimentación de la red de turismo de los Pueblos del Sur.

En La Ensillada

Liodis y Eduard

Los primeros en concretar esta valiosa obra son los dueños de la Mucuposada Saimapat en Mucuchachí, Liodis y Eduard, quienes en mayo emprendieron las tareas de reforestación en La Ensillada.

La reforestación se hizo en dos etapas: una de cercas vivas, donde se sembraron cerca de 100 árboles de la especie Bursera simaruba conocida localmente como indio desnudo-San Antonio. Este árbol es muy resistente, adaptable a múltiples condiciones, de larga vida, rápido crecimiento y ornamental.

La segunda reforestación se hizo en la naciente de agua de un pequeña quebrada de La Ensillada, en la cual se sembraron 80 árboles de palo de agua. Ambos reforestaciones fueron de siembra directa a través de estacas, no fue necesaria la preparación de viveros.

Retoño del "palo de agua"

Hoy a cuatro meses de la siembra ya se pueden ver los frutos de éste esfuerzo: las estacas sembradas han “pegado” y comienzan a retoñar. Esta iniciativa sin duda motivará al resto de los miembros de MucuSur para los conservación de su entorno y para devolver a la naturaleza un poco de lo mucho que ella nos da.

En Mucuchachí: caminata hacia el Obelisco

Uno de los iconos más relevantes de Mucuchachí es el Obelisco. Un monumento de aproximadamente 5 metros de altura que conmemora la única batalla de la guerra de Independencia que tuvo lugar en los Pueblos del Sur. Esta batalla se llevo acabo el 30 de enero de 1813 y lleva por nombre la Batalla de Ataque.

Puente sobre el Río Mucuchachí

Ir al lugar donde se llevo a cabo la Batalla del Ataque implica caminar unos 2,4 km en ascenso y en sentido oeste, por el valle de la quebrada Las Niguas. Se atraviesa el río Mucuchachí por el puente principal o para los más arriesgados por un curioso puente colgante. Un vez ahí se comienza a ascender por unos 360 metros más a través de parches de bosque hasta llegar al Mirador. En este lugar se exhibe la cruz de la misión del pueblo y es un perfecto lugar para tener una panorámica perfecta de todo del pueblo.

Mucuchachí desde el mirador

Seguidamente se sigue en ascenso por 225 metros más hasta llegar a otro puente que nos permite atravesar la quebrada Las Niguas y nos pone en camino hacia el Obelisco. Este camino era la antigua vía que comunicaba a Mucuchachí con Canaguá. Se sigue ascendiendo entre parches de vegetación y potreros por casi 2 kilometros hasta el Obelisco, siempre teniendo en la espalda a Mucuchachí.

El monumento erigido en el lugar de la batalla

A lo lejos se comienza a divisar un monumento, en forma de torre y de color blanco. Una vez ahí se puede conversar con los vecinos del Obelisco, quienes pueden explicarle la táctica empleada en aquella recordada batalla.

El paseo dura aproximadamente una hora y media, se puede dedicar medio día a esta recorrido para conocer un poco más sobre la historia de estos pueblos y apreciar sus siempre hermosos paisajes.

Camino al Obelisco. Monumento a la Batalla del Ataque

Perfil altitudinal del camino al Obelisco