Se organizó la segunda caminata ecológica de Chacantá a El Molino

La franela de la Caminata ecológica Chacantá-el Molino

La franela del evento

El domingo 6 de marzo el capítulo de El Molino de la cooperativa Mucusur, con el apoyo del capítulo de Chacantá, organizó la segunda caminata ecológica por el camino real que unía antiguamente los dos pueblos. Para variar el recorrido, la caminata se hizo este año en el sentido Chacantá-El Molino, vía las comunidades de La Montaña y El Palmar. Se trata de una travesía de páramo bastante exigente, especialmente en tiempo de lluvia, como fue el caso este año.

Unas treinta personas –en su mayoría jóvenes liceistas de la región– se lanzaron a la aventura. Si bien los participantes salieron juntos de Chacantá, llegaron muy dispersos a El Molino. La primera persona que llegó a la meta era un atleta cumplido que realizó la travesía en tan sólo 4 horas y 20 minutos (un verdadero record), mientras que los últimos necesitaron hasta 10 horas para hacer el mismo recorrido. Sin embargo, todos se superaron, y, como dice el refrán, lo importante fue participar.

Objetivo social

La llegada a El Molino, corriendo

La llegada a El Molino, corriendo...

Contrariamente a la primera edición, la caminata no tenía carácter competitivo, por lo que no había categorías ni se otorgaron premios. Más bien se puso énfasis esta vez en el carácter ecológico y comunitario de la actividad, la cual tuvo también un objetivo social: financiar la radio comunitaria de El Molino, que necesita equipos nuevos para su buen funcionamiento. En efecto la venta previa de las franelas del evento (que daban derecho a participar) permitió financiar buena parte de estos equipos.

La organización de la caminata recibió apoyo de la Dirección de Deportes del municipio Arzobispo Chacón, así como de la Policía y Defensa Civil del estado Mérida, instituciones que garantizaron la seguridad de los participantes a lo largo del recorrido. Por su lado, la Fundación Programa Andes Tropicales facilitó la logística del evento, con el transporte de los participantes entre los pueblos involucrados.

El Destino Pueblos del Sur tiene su página en Facebook

Página Facebook

Los Pueblos del Sur ya tienen su propia página en Facebook, la cual complementará la información sobre este nuevo destino turístico. Se publicarán en esta página fotos y videos de los atractivos naturales y culturales, de los servicios turísticos (posadas, restaurantes, etc.), así como información sobre las rutas y paquetes ofrecidos.

Se les invita a inscribirse en la página y a intercambiar con los demás usuarios opiniones e ideas sobre el turismo en los Pueblos del Sur. Aprovechen este espacio interactivo e inviten a sus amigos de Facebook a inscribirse.

Recordemos que el Destino Pueblos del Sur también posee una cuenta en Twitter y en Youtube, mientras que numerosas fotos de los Pueblos del Sur pueden ser vistas en Flickr.

Todos estos medios son parte de la estrategia de comunicación que se está construyendo para promocionar los Pueblos del Sur a un amplio público.

El Embajador de la Unión Europea visita los Pueblos del Sur

El embajador Antonio Cardoso Mota en los Pueblos del Sur

El embajador Antonio Cardoso Mota, aficionado a la fotografía

El señor Antonio Cardoso Mota, Embajador de la Unión Europea en Venezuela, estuvo de visita por Mérida por varios días, durante los cuales se entrevistó con personalidades de la ciudad y conoció proyectos de cooperación financiados por la institución que representa. Es así como tuvo la oportunidad de recorrer durante dos días los Pueblos del Sur, para conocer de cerca los avances del proyecto Rutas del Sur. La Unión Europea es en efecto el principal donante de este proyecto, que ejecuta la Fundación Programa Andes Tropicales con el apoyo de la ONG belga ACTEC.

Dos días intensos

Paradura en la escuela de San José

En la paradura de la escuela de San José

Fueron dos días muy intensos, con la visita de las poblaciones de San José, Mucutuy, Mucuchachí, Canaguá y El Molino. En San José, el embajador y su delegación tuvieron la suerte de asistir a una tradicional paradura en la escuela del pueblo. El señor Martín Sosa ofreció un suculento almuerzo en la Mucuposada Mochabá.

Luego de una travesía del páramo y la observación de su flora particular, los visitantes se reunieron en Mucutuy con los miembros del capítulo local de la cooperativa Mucusur. Una amena conversación permitió al embajador conocer de cerca los avances del proyecto en la parroquia, así como la visión a futuro que tenían los socios de la cooperativa. La visita a Mucutuy concluyó con una entrevista del embajador en la radio comunitaria Pregón 95.7 FM.

De Mucuchachí a Canaguá

Entrevista en la radio Pregón 95.7 FM de Mucutuy

En la radio comunitaria Pregón 95.7 FM

La delegación se dirigió luego hacia Mucuchachí. La cena y el alojamiento fueron ofrecidos en la Mucuposada Samaipat, donde la señora Lyodis Pernia se distinguió por sus cualidades de anfitriona y cocinera.

El día siguiente, luego de una excelente pizca andina como desayuno, se organizó una reunión en el restaurante El Tejar de Mucuchachí con algunos miembros de Mucusur, antes de dirigirnos a Canaguá por el impactante valle del río del mismo nombre. Se subió hasta la comunidad de La Coromoto donde Neptali Mora y su esposa Marcolina nos esperaban con un tradicional pabellón criollo.

La tarde fue consagrada al regreso al El Vigía para el vuelo de retorno de la delegación, no sin antes pararse en El Molino y Tusta y conocer las realizaciones del proyecto en estas localidades.

Imagen más concreta

Luego de esta corta gira, estamos seguros de que el Embajador regresó con una imagen más concreta y precisa tanto del mismo proyecto de turismo de base comunitaria como de la gente que conforma la cooperativa Mucusur. En esta visita, él mismo se convirtió en uno de los primeros turistas en descubrir las bondades naturales y riquezas culturales del nuevo destino turístico “Pueblos del Sur”.

La delegación de la Unión Europea en el viejo puente de Canaguá

La delegación de la Unión Europea en el viejo puente de Canaguá

Sembrando sostenibilidad en Chacantá

A finales del mes de noviembre, y como hemos hecho costumbre después de cada microempresa  inaugurada, se ha realizado una reforestación. Esta vez se llevó a cabo en Chacantá y ha sido liderizada por la Sra. Tomasa Garcia de la Mucuposada Kiutrindú y la Sra. Pascualina Contreras del Mesón de La Heliconia, apoyadas por el equipo del PAT.

La reforestación se hizo sembrando 60 chachafrutos (Erythrina edulis), leguminosa reconocida por su potencial como fuente de proteínas y 15 sauces (Salix humboldtiana) frecuentemente usados en áreas sujetas a degradación por erosión eólica o hídrica. Las especies del género Salix modifican el sustrato y ayudan al establecimiento de otras especies árboreas.

Los árboles fueron sembrados en el sector La Vega, donde se une la quebrada La Honda con el río Chacantá y se bifurca el camino, uno hacía Mucutapo, otro hacia Los Rastrojos. Los árboles fueron sembrados a lo largo de la vega del río Chacantá, en el sector más alto que no es afectado por crecidas.

Con esta acción dentro del marco del proyecto “Rutas del Sur” ya se han efectuado 5 reforestaciones, una en Mucuchachí y cuatro en Chacantá. Esperamos que el resto de los capítulos de la cooperativa Mucusur sigan el ejemplo.

Sra. Tomasa (derecha) y Sra. Pascualina (Izq.) luego de concluida la siembra

Excursión a la Piedra del Cocuy en Mucutuy

Mucutuy es conocido como el lugar de las piedras sagradas y  la Piedra del Cocuy destaca entre todas ellas. Es un lugar emblemático y místico para todos los habitantes de Mucutuy, quienes al menos una vez en su vida, han subido a ver desde esta Piedra el pueblo que los cobija.

A la Piedra del Cocuy se puede acceder por tres puntos: uno desde La Veguilla, otro desde Mucutuicito y otro desde El Achote que comunica con Mijará. Nuestra travesía comenzó en La Veguilla, aldea de Mucutuy que queda a casi 7 km vía San José. Desde ahí caminamos sobre la carretera principal por aproximadamente 2,3 km que se convirtieron en cerca de 30 minutos.

Excursión a la Piedra del Cocuy

Mucutuicito

Vista de Mucutuicito

Vista de Mucutuicito

El camino que emprendemos conduce a la comunidad de Mucutuicito, es de tierra y apto para vehículos 4 x 4, aunque el transito es mínimo. El paisaje es variado, se atraviesan parches de bosque, potreros, cafetales de sol y de sombra y con frecuencia se visualiza el valle del Río Mucutuy desde lo lejos.

Son 2 kilómetros hasta el puente de la Quebrada Chiguá, la cual sirve como centro de la aldea Mucutuicito. Ésta es una comunidad dispersa que se autosustenta, conformada por pocas casas. Cultivan caña de azúcar, plátano, papa, maíz y café principalmente.

Nuestros baquianos en la ruta fueron Lucas Guzmán de 38 años y  Erenio Alarcón de 50. Lucas vive en Mucutuicito en una casa de tapia de más de 40 años y Erenio, también conocido como “Cotorro”, es artesano y vive en la carretera principal en la entrada hacia Mucutuicito.

El ascenso

Lucas señalando el camino

Lucas señalando el camino

La casa de Lucas queda a 600 metros de la quebrada Chiguá, desde ahí y con nuestros baquianos emprendimos el viaje por un sendero, pasamos al lado de una pequeña capilla,  en donde cada año hacen el pesebre de la comunidad. Seguimos el ascenso hasta una “Y” que nos señala dos caminos, a la izquierda en dirección sur, se toma el desvío hacia la Piedra del Cocuy y Mijará, si se sigue derecho, en dirección oeste, nos conectamos con el páramo de Mucuqui y los famosos pozos Colorado y Negro.

Panorámica

Panorámica

A unos 200 metros de la “Y”, encontramos un mirador natural, desde donde se tienen una panorámica excepcional, divisándose todo el valle de Mucutuy y la aldea de Mucutuisito en su amplitud. El ascenso continúa aproximadamente por 1 km más, a través de potreros adornados con abundantes cínaros y jarillos,  este último de forma muy retorcida y peculiar.

Bosque

Bosque

Llegamos a una casa de tapia abandonada que sirve de refugio. A su alrededor ya se comienzan a ver rocas “conglomeradas”, que se forman a partir de la unión de cientos de pequeñas rocas más. El camino se convierte en una travesía agradable, se atraviesan exuberantes parches de bosque y en las zonas despejadas a nuestra izquierda se observa Mucutuy. La piedra del Cocuy está cerca.

Piedra del Cocuy

Piedra del Cocuy

Piedra del Cocuy

Un desvío del camino nos conduce a la Piedra, ésta se encuentra suspendida en la montaña, mitad incrustada, mitad en el aire. Es un gran conglomerado imponente. Su color es grisáceo con manchas negras producto de la humedad. Se accede a ella desde la parte superior, hay que bordearla para darse cuenta de su magnitud. Mide unos 15 metros de alto y tiene una cueva de 3 metros de alto por 2 de ancho, ideal para tomar el refrigerio. Es un mirador en sí mismo, desde aquí se observa Mucutuy en todas sus dimensiones. Entre sus grietas, diminutas y curiosas plantas tratan de sobrevivir.

Mucutuy visto desde la Piedra del Cocuy

El descenso

Vía El Achote

Vía El Achote

El descenso se hace vía El Achote, que es la entrada de Mucutuy que comunica más directamente con Mijará. Desde la Piedra del Cocuy hasta la carretera principal, son un poco más de 3 km que se hacen a través de parches de bosques y arbustales, abundan las aves que se escuchan con frecuencia a lo largo de todo el camino. Luego se camina por la vía principal asfaltada por unos 600 metros más hasta Mucutuy.

Está ruta se convertirá en uno de los mayores atractivos de Mucutuy, son 8,7 kilómetros de sendero que implican aproximadamente 5 horas de recorrido. Su grado de dificultad  moderado y es transitable todo el año. La modalidad puede ser combinada, desde la Veguilla hasta Mucutuicito en cabalgata por carretera de tierra y desde ahí a la Piedra del Cocuy y hasta Mucutuy, caminando por sendero.

Chacantá estrena emprendimientos turísticos

Esta vez el turno fue de Chacantá, en donde se inauguró el cambio de imagen y concepto de su única posada, así como un nuevo establecimiento para el servicio de alimentación.

La Mucuposada Kiutrindú

La señora Tomasa García, dueña de la mucuposada Kiutrindú

La Sra. Tomasa García

Con su posada funcionando desde hacia varios años ya, la Sra. Tomasa García decidió hacerse parte de la cooperativa MUCUSUR y del planteamiento de un turismo de base comunitaria. De este modo, recibió un pequeño financiamiento por parte de la Fundación Programa Andes Tropicales para remodelar su posada. Es así como este sábado 4 de septiembre reinauguró su refugio con nueva imagen, espacios mas cómodos y agradables,  baños dentro de las habitaciones, patios y jardines propicios para el goce y descanso de los visitantes; y una nueva visión de turismo comunitario. “Gracias al Programa Andes Tropicales logré cumplir un sueño de muchos años”. Así lo afirma la señora Tomasa, nueva emprendedora del valioso grupo de trabajo de esta fascinante población de Chacantá.

El Mesón Las Heliconias

Inauguración del Mesón Las Heliconias

Inauguración del Mesón Las Heliconias

Ubicada en la esquina diagonal a la plaza Bolívar de Chacantá, por la calle de entrada al pueblo, se encuentra la casa de la Sra. Pascualina Contreras. Como socia de la cooperativa MUCUSUR, decidió hacerse parte de la red de servicios a través de un pequeño y acogedor restaurante en su propia casa. Se trata de un servicio de gran importancia en el pueblo puesto que no existía ninguno anteriormente. Acá se podrá disfrutar del delicado estilo culinario de la Sra. Pacualina y de su extraordinario jardín de heliconias, razón por la cual el mesón recibe este nombre.

Así pues, la Sra. Tomasa junto con la Sra. Pascualina han organizado un impecable acto el mismo día, para declarar formalmente abiertos estos servicios turísticos tan esperados. Los amigos y visitantes encontrarán en estas mujeres emprendedoras un cálido servicio, tendrán una experiencia inolvidable que les hará regresar a Chacantá, encantador pueblo de agricultores y artesanos.

Una mesa de antojitos muy original

Una mesa de antojitos muy original

La Fundación Programa Andes Tropicales se complace en felicitarles y desearles el mayor de los éxitos en sus nuevas microempresas; y les invitan a todos los demás miembros de la cooperativa y población en general, a seguir trabajando por el desarrollo socio-turístico-ambiental de los Pueblos del Sur y sus paisajes.

Sembrando sostenibilidad…

Naciente de agua reforestada

El proyecto de turismo de base comunitaria que se está desarrollando en los Pueblos del Sur, tiene una visión sostenible. El turismo que practicamos es un turismo de bajo impacto donde además la utilización de los recursos debe hacerse de la manera más razonable y eficiente posible para asegurar su preservación en el futuro. Para ello se hace evidente la necesidad de crear conciencia sobre la importancia de los recursos naturales en las comunidades, además de acciones, como campañas de reforestación, que permitan la retribución de estos recursos al ambiente de donde son extraídos.

Mucuposada Samaipat

Las construcciones tradicionales andinas se caracterizan por un elevado uso de madera, utilizada en columnas, techos y mobiliario como: camas, sillas, mesas, entre otros. Conscientes de ello, la Fundación Programa Andes Tropicales ha motivado a los miembros de la cooperativa Mucusur, dueños de microempresas, para la siembra de árboles en sus comunidades, retribuyendo así de alguna manera los recursos utilizados en la remodelación y construcción de los servicios de alojamiento y alimentación de la red de turismo de los Pueblos del Sur.

En La Ensillada

Liodis y Eduard

Los primeros en concretar esta valiosa obra son los dueños de la Mucuposada Saimapat en Mucuchachí, Liodis y Eduard, quienes en mayo emprendieron las tareas de reforestación en La Ensillada.

La reforestación se hizo en dos etapas: una de cercas vivas, donde se sembraron cerca de 100 árboles de la especie Bursera simaruba conocida localmente como indio desnudo-San Antonio. Este árbol es muy resistente, adaptable a múltiples condiciones, de larga vida, rápido crecimiento y ornamental.

La segunda reforestación se hizo en la naciente de agua de un pequeña quebrada de La Ensillada, en la cual se sembraron 80 árboles de palo de agua. Ambos reforestaciones fueron de siembra directa a través de estacas, no fue necesaria la preparación de viveros.

Retoño del "palo de agua"

Hoy a cuatro meses de la siembra ya se pueden ver los frutos de éste esfuerzo: las estacas sembradas han “pegado” y comienzan a retoñar. Esta iniciativa sin duda motivará al resto de los miembros de MucuSur para los conservación de su entorno y para devolver a la naturaleza un poco de lo mucho que ella nos da.